El 28 de julio de 2010, durante la aproximación final al Aeropuerto Internacional Benazir Bhutto, en Islamabad, un Airbus A321 de la aerolínea pakistaní Airblue, descendió a alta velocidad por debajo de la altitud mínima de descenso y se estrelló sobre las colinas de Margalla Hills durante una tormenta tropical. Nadie a bordo logró sobrevivir.