El analista Gabriel Fernández advierte a las naciones que rodean Irán que la paciencia tiene un límite, tras el asesinato del Líder Supremo, Sayyed Alí Jamenei , en el ataque estadounidense-israelí en Teherán. Jamenei cayó mártir en su lugar de trabajo, desmintiendo la propaganda enemiga que lo suponía oculto. La Presidencia iraní lo calificó como "símbolo de resistencia" y advierte que su sangre abrirá una nueva página en la lucha contra el imperialismo en la región.teleSUR