Autoridades húngaras desarticularon una operación de lavado de dinero vinculada a un banco ucraniano, con la detención de siete ciudadanos de Ucrania que transportaban 40 millones de dólares, 35 millones de euros y 9 kilos de oro en vehículos blindados. Entre los detenidos figura un exgeneral del Servicio de Seguridad de Ucrania. Kiev calificó el hecho como "toma de rehenes", mientras Budapest confirmó la expulsión de los detenidos en medio de crecientes tensiones bilaterales. teleSUR