Esta representación surge como símbolo ancestral de transformación del dolor en territorios donde la esclavitud en las fincas y el genocidio de los años ochenta dejaron cicatrices profundas. Mientras la serpiente completa su ciclo de renovación, estas comunidades muestran que la memoria y la resistencia pueden entrelazarse entre el arte, la filosofía ancestral y la vida cotidiana, teleSUR