En la marcha del 8 de marzo en Tlaxcala, un hombre que participaba con una pancarta que decía “Me callo para que ellas hablen” fue confrontado por una mujer que lo identificó como su expareja y lo acusó de no pagar la pensión alimenticia de su hijo. El reclamo ocurrió frente a asistentes de la movilización y generó cuestionamientos dentro del contingente, hasta que el hombre fue retirado del lugar.