La participación de Nayib Bukele, presidente de El Salvador, en la cumbre "Escudo de las Américas", convocada por Donald Trump, ha generado álgidas reacciones en el país. Analistas advierten que el gobierno salvadoreño adoptó una posición sumisa a los intereses estadounidenses, alineándose a una estrategia de Washington para contrarrestar la influencia de potencias como la República Popular China. Este giro geopolítico podría poner en riesgo la fructífera colaboración y las inversiones chinas en el país centroamericano. teleSUR