Tratar de encuadrar 70 años de carrera actoral en unas pocas líneas que serán este texto suena ya de por sí a tarea titánica. Si esas siete décadas van parejas a la figura de Gemma Cuervo, estamos directamente ante un imposible. Porque de ella se podría decir que es un elemento fundamental, y casi fundacional, del teatro español contemporáneo. Se podría decir que su nómina de obras, películas y programas de televisión es tan infinito que realmente no tiene fin. Se podría decir que es la matriarca indiscutible de una de las sagas actores más reconocidas de este país, los Guillén Cuervo. Y también, por qué no, que fue Vicenta, el personaje inesperadamente esencial de aquella Aquí no hay quien viva.