El propietario de la joyería Popi Oro, Abraham Corporán, exigió a las autoridades esclarecer el paradero del oro sustraído durante el asalto a su establecimiento en el sector Cristo Rey, cuyo valor asciende a unos 50 millones de pesos.
Al concluir la audiencia en la que se dictó prisión preventiva contra los implicados, Corporán afirmó que, más allá de las medidas judiciales, su principal interés es recuperar lo robado.