Han transcurrido ya un par de semanas desde que la final de Gran Hermano Dúo coronara a Carlos Lozano como ganador, dejando a Anita Williams con una agridulce segunda posición. Sin embargo, el paso por el reality ha dejado en la influencer una marca física mucho más profunda que la derrota: las secuelas de un aparatoso accidente doméstico dentro de la casa que ha cambiado para siempre la fisionomía de su mano.
La ex de Montoya se ha visto obligada a dar explicaciones públicas tras recibir constantes ataques en redes sociales por parte de usuarios que la acusaban de exagerar su lesión. Ante la presión, la joven ha decidido romper su silencio y detallar el horror médico que vivió tras un descuido con una de las puertas de la casa de Guadalix de la Sierra.
Lo que inicialmente pudo parecer un golpe fortuito terminó en el quirófano. La propia Anita ha relatado cómo una deficiencia en el mobiliario del concurso fue el detonante de su calvario: "El corte fue con la puerta. Cuando abres y cierras el mango, tiene una cosa que se mete para dentro y normalmente tiene que estar lijada, pero no lo estaba. Me ingresaron y me operaron al día siguiente. Me dijeron que tenían que limar un poquito el hueso para que se pudiera coser".
La gravedad del asunto fue tal que los cirujanos confirmaron una amputación de la falange distal, una lesión de extrema complejidad donde, debido a la limpieza del corte, ni siquiera se pudieron aplicar puntos de sutura convencionales de forma inmediata.
A pesar de que el proceso de curación avanza, la influencer ha asumido con resignación que su dedo no volverá a ser el mismo. En un ejercicio de honestidad con sus seguidores, ha compartido el diagnóstico definitivo sobre su estado físico: "Me van a quedar secuelas. No voy a tener uña nunca más, pero no pasa nada. El movimiento lo he recuperado, tengo que hacer rehabilitación, pero poquito a poco".
Respecto a las dudas sobre el tiempo que ha mantenido el dedo oculto bajo vendas, Anita ha aclarado que siguió estrictas órdenes facultativas para evitar riesgos mayores: "En la casa no me podía quitar la venda porque el doctor me dijo que con cualquier cosa se me podía infectar. Cuando ya me quitaron los puntos, a las dos o tres semanas de la operación, me dijeron que me tenía que poner Betadine y me lo tenía que volver a tapar para que hiciera costra".
Cansada de que se cuestione su dolor, la finalista de GH Dúo ha mostrado las imágenes de su dedo ahora que la última costra está a punto de caerse. Con un tono tajante, ha querido zanjar la polémica sobre su veracidad: "Me tuvieron que limar el hueso para poder coserme. Todavía no está curado del todo. Por favor, parad ya de tomarme por mentirosa porque ni miento ni voy a mentir". Con este paso al frente, Williams espera poder centrarse en su recuperación definitiva y dejar atrás la sombra de la sospecha que ha empañado su salida del concurso.