En una casa de Posadas, donde las rutinas se mezclan con historias profundas de vida, Liliana Canalis abrió las puertas de su intimidad para contar un camino que no fue sencillo, pero sí profundamente transformador. Madre biológica y adoptiva, su historia es la de una decisión consciente, sostenida en el tiempo y atravesada por desafíos que hoy se traducen en una familia ensamblada y llena de amor.
Liliana Canalis vive en Posadas desde hace más de una década. Llegó desde Formosa junto a su pareja Daniel, en una decisión familiar que marcó un nuevo comienzo. Hoy, su hogar está conformado por seis integrantes: la pareja y cuatro de sus hijos conviviendo en la casa, mientras que la hija mayor de Daniel, fruto de una relación anterior, vive con su madre. Una historia atravesada por la adopción, la biología y, sobre todo, la construcción cotidiana del vínculo.
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