Israel lanzó este viernes una nueva y contundente oleada de ataques aéreos contra objetivos estratégicos "en el corazón de Teherán" y el oeste de Irán. La operación, dirigida a centros de producción de misiles balísticos y puntos de almacenamiento, marca una fase de mayor agresividad en el conflicto. El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, advirtió que las acciones militares "se intensificarán y se ampliarán" mientras persistan los disparos desde la República Islámica, asegurando que el régimen pagará un precio "cada vez mayor" por lo que calificó como crímenes de guerra.