Un derrame de petróleo en el Golfo de México está afectando una temporada crucial para la pesca en México, ya que las comunidades costeras que dependen de la venta de mariscos durante la Cuaresma enfrentan una disminución en las capturas y clientes recelosos.
En México, país predominantemente católico, la Cuaresma es el período previo a la Pascua, cuando muchas personas tradicionalmente se abstienen de comer carne roja, lo que aumenta la demanda de pescado y mariscos.
Los pescadores de la costa afirman que este aumento estacional suele ayudarlos a subsistir durante el resto del año, por lo que el momento del derrame resulta particularmente perjudicial.