Teherán anunció que los barcos de Irak podrán cruzar el Estrecho de Ormuz, una vía marítima vital que ha permanecido prácticamente bloqueada desde el inicio de las hostilidades a finales de febrero. Según el portavoz militar Ebrahim Zolfaghari, las restricciones impuestas por Irán no afectan a su "país hermano", sino que se mantienen estrictamente para las naciones consideradas enemigas. Este bloqueo ha tenido un impacto devastador en la economía mundial, dado que por este punto estratégico circula habitualmente el 20% del suministro global de crudo.