Este femicida no se convirtió en tal de milagro porque la mujer y su hija saltaron del auto cuando las atacó. Como todo violento, se inventa un pretexto en la cabeza y piensa que la mujer le pertenece.
Toda la discusión empezó simplemente porque la víctima no le quiso dar el celular.
Te lo cuentan Melina Fliederman, Rulo y Esteban Godoy.