Xavi Pascual ha dejado en el aire su futuro tras una dura derrota en el Palau. El Barça cayó con contundencia ante Panathinaikos y el técnico no se escondió. “Soy el máximo responsable del ridículo”, reconoció en rueda de prensa. Pero lo más llamativo llegó después: su continuidad ya no está asegurada.
Pascual aplaza cualquier decisión al final de temporada… dejando abierta la posibilidad de un cambio. El equipo atraviesa un momento complicado, marcado por las bajas y una plantilla corta. Aun así, el entrenador fue claro: no es excusa para rendir por debajo del nivel.
Ahora, el Barça busca reaccionar mientras crecen las dudas sobre su banquillo.