Crece la preocupación en Bolivia por la venta de gasolina importada de baja calidad que daña los vehículos. El gobierno mantiene en secreto los contratos de compra y revirtió la decisión de que la universidad estatal analizara el combustible. La Asamblea Legislativa, de mayoría derechista, investigará el caso que coincide con un alza del 100% en el precio. teleSUR