El 8 de abril de 2025 no terminó cuando se apagaron los gritos ni cuando se contaron los cuerpos. Para Ana Jiménez, sobreviviente y creadora del Movimiento Justicia por Jet Set, esa fecha “aún duele y seguirá doliendo”. Pero, sobre todo, se convirtió en un punto de quiebre: el momento en que decidió que la tragedia no podía cerrarse con silencio, ni con olvido, ni con una lista.
En su testimonio, Jiménez describe el impacto íntimo del desastre. Habla de cómo, en medio del shock, vio a su entorno quebrarse: “Me doy cuenta de lo que pasaba a mi alrededor y cómo mis familiares se descomponían… y se desmoronaban ante tan gran tragedia”. Con el tiempo, dice, entendió algo que la empuja hasta hoy: no todas las familias tuvieron la misma suerte.
Por eso dirige su mensaje también a quienes quedaron con vida. Les habla sin eufemismos: los sobrevivientes —dice— son pocos, incluso menos que quienes murieron. Y, con esa constatación, introduce una pregunta que atraviesa su decisión de organizarse: ¿qué significa seguir vivo cuando tantos ya no están?