En un giro diplomático crucial tras más de un mes de hostilidades que han puesto en jaque la estabilidad global, el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, ha partido este viernes desde la Base Conjunta Andrews con destino a Pakistán. Su objetivo es encabezar la delegación estadounidense en las conversaciones de paz con Irán, buscando lo que él mismo ha calificado como un resultado "positivo" para poner fin a la crisis armada.