El caso de Ángel, el nene de 4 años asesinado en Comodoro Rivadavia, conmueve por el contraste entre sus últimas imágenes y el brutal desenlace. En videos recientes, se lo ve jugando, sonriendo y compartiendo con otros chicos en un comedor comunitario, donde, según quienes lo conocían, encontraba un espacio distinto al de su casa. “Era un chico muy alegre”, recordaron, mientras crece la indignación por una muerte que, aseguran, “era totalmente evitable”.