El abogado de la familia, Roberto Castillo, sostuvo que “los dos son responsables para la misma pena”, en referencia a la madre y su pareja, imputados por homicidio agravado. En esa línea, remarcó que el caso podría derivar en prisión perpetua bajo la figura de coautoría. También advirtió sobre otras responsabilidades: “hay abandono de persona”, ya que el niño no fue asistido pese a presentar lesiones visibles, y señaló que existieron indicios de encubrimiento, como la quema de ropa y la posible intención de fuga.
Por su parte, Cinthia Fernández, quien acompaña la representación legal, cuestionó duramente al sistema judicial y a los organismos intervinientes. “Pisotearon por donde lo mires la ley”, afirmó, aludiendo a las fallas en los controles y evaluaciones previas. Además, denunció que “si el juez se hubiera ocupado, hoy Ángel estaría entre nosotros”, apuntando contra la falta de seguimiento en el fuero de familia.