José Guerrero Ortíz, en entrevista con El Espectador, asegura que hay suficientes indicios para creer que su hija María Alejandra Guerrero no se suicidó, sino que fue asesinada por su expareja, el subintendente de la Policía, Andrés Alfonso Castro. Esta semana se cumplen tres meses de esta muerte sin que haya mayores avances por parte de las autoridades en su esclarecimiento.