La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha protagonizado este miércoles una jornada marcada por el simbolismo personal y un duro enfrentamiento dialéctico durante su visita a Vilagarcía de Arousa (Pontevedra). Díaz, que acudía a la clausura de un congreso sobre relevo generacional organizado por la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA), ha sido sorprendida con un obsequio que captura un momento icónico de su gestión en tierras gallegas.