Un estudiante armado irrumpió en dos aulas de la escuela secundaria Ayser Çalık en Kahramanmaraş, al sureste de Turquía, y mató al menos 9 personas e hirió a otras 13.
El atacante, que también falleció, portaba cinco armas y siete cargadores; las pistolas pertenecían a su padre, un policía retirado.