Tierra de Nadie pone el foco en la controvertida inserción de la carne de burro en el circuito comercial doméstico, una tendencia que surge como respuesta a la decadencia de la producción ganadera convencional. Esta investigación profundiza en las grietas de un sistema normativo que permite la faena bajo permisos provisorios, pero que carece de una estructura de control federal que garantice la transparencia en la distribución a nivel nacional. Mientras los intereses económicos apuntan a la exportación de derivados hacia el mercado asiático, en las góndolas locales se instala un producto que carece de tradición y de una fiscalización sanitaria unificada. El programa desglosa los riesgos de legitimar una actividad que se mueve en los límites de lo permitido, cuestionando si la búsqueda de rentabilidad está pasando por encima de las exigencias del SENASA y de los derechos de los consumidores.