El director de la UNGRD, Carlos Carrillo, dijo que su trabajo en el Fondo de Adaptación fue legal y transparente. Advirtió que evitó que a la entidad se la repartieran con fines electorales y precisó que sus palabras están documentadas ante las autoridades competentes; volvió a denunciar todo con nombre propio. También aseguró, siendo parte del Gobierno del presidente Gustavo Petro, que “me cuesta asumir el rol de cortesano”.