Un nene de tan solo doce años que buscaba a su madre hace varios días, se acercó a la vivienda que la mujer compartía con su actual pareja y, antes las respuestas del hombre a sus consultas, decidió regresar días después y revisar el patio trasero de la casa.
Al observar una zona de tierra removida comenzó a escarbar y halló partes del cuerpo de la mujer a quien inmediatamente reconoció por uno de los tatuajes de su brazo.
Tras el hallazgo, el principal sospechoso de haber llevado a cabo el crimen se dio a la fuga y ahora es intensamente buscado por las autoridades.
Un equipo de Crónica se acercó al lugar para conocer los espeluznantes detalles.