En 2005, en la Ciudad de México, una serie de desapariciones comenzó a repetirse con un patrón inquietante. Todo iniciaba con encuentros aparentemente normales en una de las zonas más concurridas de la capital. No había señales de peligro… hasta que el rastro simplemente se perdía
Durante meses, los casos parecían aislados. Pero con el tiempo, la investigación reveló coincidencias que apuntaban a una misma persona, alguien que sabía cómo generar confianza y desaparecer sin levantar sospechas.
Las familias buscaban respuestas… mientras la verdad permanecía oculta.
Este episodio de Crímenes Imperfectos presenta un caso real donde la confianza fue el punto de partida… y donde la evidencia, paso a paso, permitió reconstruir lo ocurrido.