El caso de esta joven Edith Guadalupe de 21 años que fue supuestamente a buscar un puesto de trabajo, una entrevista de trabajo a un edificio de la avenida Revolución aquí en la Ciudad de México y que apareció días después, un día después muerta en los sótanos de ese mismo edificio, exhibe con una claridad meridiana las fallas profundas que tenemos en las fiscalías del país y en este caso concreto en una de las más importantes, la fiscalía de la Ciudad de México.