Esta semana en la redacción de El Espectador ofrecemos disculpas porque publicamos información falsa y es imperdonable que haya pasado los filtros y esos contenidos hayan llegado a ser publicados. En esencia, tuvimos un irresponsable aprendiz de periodista en nuestra sala de redacción que utilizó mecanismos fraudulentos para engañar a sus editores y producir contenidos, no solo con uso indiscriminado e irresponsable de Inteligencia Artificial, sino además, para perfeccionar su engaño, sustentando las informaciones en fuentes inexistentes.