El judoca misionero Thiago Carvallo atraviesa uno de los momentos más importantes de su joven carrera deportiva. Nacido en Posadas y actualmente radicado en Córdoba, el atleta se consagró campeón del Panamericano de la Juventud disputado en Panamá, un logro que lo posiciona como una de las grandes promesas del judo argentino.
Con apenas cuatro años en la disciplina, su crecimiento fue meteórico. “Hago judo hace cuatro años, más o menos”, contó el propio deportista, quien recordó que sus inicios estuvieron marcados por un vínculo familiar. “Empecé por un amigo de mi abuelo que lo invitó y mi abuelo me llevó. De ahí me gustó hacer deporte”, relató.
Ese primer acercamiento se transformó rápidamente en una carrera en ascenso. En sus primeras competencias nacionales logró un quinto puesto, pero al año siguiente ya comenzó a dominar el circuito. “Después fui quedando primero a nivel nacional”, explicó. A nivel provincial, su rendimiento también fue contundente: “Los gané a todos”, afirmó.
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