El papa León XIV lanzó este jueves un contundente mensaje sobre la crisis migratoria, situando la dignidad humana en el centro del debate internacional. Durante una rueda de prensa tras su viaje a África, el pontífice subrayó que los migrantes “son seres humanos” y deben ser tratados con respeto, independientemente de las políticas de cada país.
“Debemos tratarlos con humanidad y no peor que, en ocasiones, mascotas o animales”, afirmó León XIV, en unas declaraciones que han tenido gran repercusión global. El papa reconoció que los Estados tienen derecho a controlar sus fronteras, pero insistió en que, cuando las personas llegan, merecen el respeto inherente a su condición humana.
El líder de la Iglesia católica destacó que existe un gran desafío moral y político en la gestión de la migración, especialmente en un contexto internacional marcado por conflictos y desplazamientos masivos. Sus palabras se producen en medio de tensiones globales, incluyendo el conflicto entre Estados Unidos e Irán, sobre el que también pidió retomar el diálogo para evitar más víctimas inocentes.
Además, León XIV condenó la pena de muerte y criticó que el debate moral en la Iglesia se reduzca a cuestiones sexuales, reclamando una visión más amplia centrada en la justicia social. Su mensaje sobre los migrantes refuerza el papel del Vaticano como voz ética en un mundo cada vez más polarizado.