Fernando Mendoza, quarterback de 22 años, ha sido elegido como número uno del draft por Las Vegas Raiders, que lo consideran su gran apuesta de futuro.
El joven talento viene de firmar una temporada histórica con Indiana: invicto, campeón nacional y con más de 3.500 yardas de pase y 41 touchdowns. Un rendimiento que le valió todos los grandes premios del fútbol universitario. Pero su historia va mucho más allá del campo. Mendoza tiene raíces españolas, con familia originaria de Badajoz, antes de emigrar a Cuba y después a Estados Unidos.
Criado en Miami, empezó en el tenis, pero acabó enamorándose del fútbol americano, inspirado por su ídolo, Tom Brady. Su camino tampoco ha sido fácil. Su madre lleva casi dos décadas luchando contra una enfermedad, y él decidió vivir el draft desde casa para compartir ese momento con ella. Ahora, Mendoza inicia una nueva etapa en la NFL con talento, carácter y una historia que ya apunta a ser legendaria.