En apenas dos años, Donald Trump ha estado en el centro de tres episodios de alto riesgo que, aunque no lograron su objetivo, exponen posibles grietas en un sistema diseñado para anticiparlo casi todo.
El más reciente ocurrió en un escenario simbólico: la cena de corresponsales de la Casa Blanca, un evento tradicionalmente blindado. Aun así, un hombre armado, identificado como Cole Allen, un californiano de 31 años, logró disparar en las inmediaciones antes de ser neutralizado por agentes del Servicio Secreto de Estados Unidos.