Domingo 26 de abril.
El papa León XIV hizo este domingo un llamamiento global para que la energía nuclear se utilice exclusivamente con fines pacíficos, en el marco del 40 aniversario del desastre de Chernóbil. Desde la ventana de su despacho en el Palacio Apostólico, el pontífice se dirigió a miles de fieles congregados en la Plaza de San Pedro, recordando una de las mayores tragedias tecnológicas de la historia.
“Hoy se cumplen 40 años del trágico accidente de Chernóbil, que ha dejado una huella imborrable en la conciencia de la humanidad”, afirmó el Papa, subrayando los riesgos inherentes al uso de tecnologías cada vez más avanzadas sin la debida responsabilidad.
El líder de la Iglesia católica insistió en la necesidad de que las decisiones políticas y científicas estén guiadas por el discernimiento ético. “Que todo uso de la energía atómica esté al servicio de la vida y la paz”, añadió, en un mensaje que resuena en medio del debate global sobre el futuro energético.
El 26 de abril de 1986, una explosión en la central nuclear de Chernóbil, en Ucrania, liberó material radiactivo que afectó a gran parte de Europa. Aunque decenas murieron inicialmente, miles de fallecimientos posteriores se han vinculado a la radiación.