La ex vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, ha comparecido este lunes como testigo en el juicio por la denominada 'Operación Kitchen', manteniendo una postura de absoluto desconocimiento sobre las presuntas irregularidades investigadas. Durante una declaración que apenas se ha prolongado veinte minutos, la exdirigente del Partido Popular ha asegurado no tener constancia de dicha operación de espionaje y ha negado tajantemente que el Centro Nacional de Inteligencia (CNI), que ella dirigía, fuera utilizado para contrarrestar los efectos del caso Gürtel o de los 'papeles de Bárcenas'.