Dolores Vázquez, la mujer que permaneció encarcelada injustamente durante 519 días por el asesinato de Rocío Wanninkhof en 1999, ha reaparecido este lunes en Madrid con un mensaje contundente: "Merezco una indemnización y espero un perdón". La gallega, cuya vida quedó truncada por uno de los errores judiciales más mediáticos de la historia de España, ha recibido de manos de la ministra de Igualdad, Ana Redondo, la Medalla a la Promoción de los valores de Igualdad, un reconocimiento que ha calificado como un paso fundamental para sentirse "más libre" y en paz con su propia historia.