En una intervención contundente y sin anestesia durante la sesión de control al Gobierno en el Senado, la portavoz del Grupo Parlamentario Popular, Alicia García, dejó en evidencia al nuevo vicepresidente primero, Carlos Cuerpo, exigiéndole explicaciones directas sobre los escándalos de corrupción que asfixian al Gobierno de Pedro Sánchez.“Los españoles quieren saber dónde está el dinero que ha robado el sanchismo”, espetó con rotundidad García nada más comenzar su intervención. La senadora popular recordó que ser vicepresidente primero del Gobierno no consiste en lucir una banda ministerial ni en presumir de “técnico independiente”. “Es ser el número dos de Sánchez y, por tanto, el escudo principal de su Gobierno de la corrupción. Ante la fuga sistemática de su jefe, le toca a usted venir aquí a dar la cara por la triple corrupción del sanchismo: la económica, la política y la institucional”.García no se anduvo con rodeos y señaló directamente el momento en el que Cuerpo se estrenaba como vicepresidente mientras su predecesor, José Luis Ábalos, lo hacía en el banquillo del Supremo por el caso Koldo. “Cuatro semanas de juicio dan para mucho”, ironizó. Las declaraciones de los testigos han revelado irregularidades graves en la contabilidad del PSOE, entradas sospechosas de dinero en la sede de Ferraz, enchufes a dedo y contratos amañados durante la pandemia. Según la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, Ábalos actuaba como el auténtico cabecilla político de la trama, con acceso directo al presidente del Gobierno.Con sarcasmo mordaz, la portavoz popular preguntó al vicepresidente: “¿Cómo van los ánimos en el banco azul? ¿Temen lo que vayan a cantar mañana ‘los tres tenores’?”. Pero la corrupción del sanchismo no se limita al caso Koldo. Alicia García denunció también los vergonzosos pactos de investidura cerrados por Santos Cerdán, especialmente el pacto encapuchado con Bildu que ha permitido la excarcelación de sanguinarios etarras. Asimismo, criticó la presión constante del Ejecutivo sobre los jueces y la forma en que señalan y atacan a aquellos magistrados que no se pliegan a los designios del Gobierno.La senadora popular recordó que hace exactamente un año se produjo el “gran apagón” que dejó a millones de españoles a oscuras, sin que la vicepresidenta responsable asumiera ni una sola responsabilidad. Del mismo modo, evocó la famosa carta de “reflexión” de Pedro Sánchez de hace dos años, aquella farsa del “profundamente enamorado” que, en lugar de servir para limpiar el partido, activó las cloacas de la fontanera del PSOE para tapar escándalos.“Deje de tocar la lira mientras todo arde a su alrededor”, le reprochó García a Cuerpo. “Si de verdad le indigna la corrupción, actúe. Y si va a callar, al menos no venga a pedirnos mano tendida ni política constructiva. Usted no es un técnico neutral: es un militante premium del sanchismo”.Con esta intervención, el Partido Popular volvió a plantar cara a un Gobierno que, lejos de regenerar