Durante un informe sobre el encarcelamiento del gobernador de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, principal figura de oposición en Bolivia, un grupo de parlamentarias mostró pancartas con mensajes como: "con presos políticos no hay democracia”. En respuesta, algunas legisladoras oficialistas se abalanzaron para quitarles los letreros, lo que desembocó en las agresiones físicas.