Un hombre de Reino Unido falleció por beber una mezcla que tenía el equivalente de cafeína de doscientas tazas de café. El hombre cometió un error al medir polvo de cafeína en una balanza y sufrió un paro cardiaco. Expertos insisten en que las compañías deben vender estos productos acompañados de medidores, como una cuchara.