Un video de un perro viajando en TransMilenio ha generado debate en redes sociales, debido a que ocupaba uno de los asientos designados para los pasajeros. Algunos usuarios expresaron su preocupación, argumentando que mientras es importante respetar a los animales y el amor que les tenemos, ocupar un asiento en un transporte público resulta excesivo y podría afectar a otros usuarios.