La mayoría de los recursos han llegado a tres centrales de medios, todas públicas. A través de ellas, y otras entidades, se ha contratado a influenciadores que, en sus redes, promueven la administración del jefe de Estado. En los cuatro años de la administración Duque se destinaron alrededor de $40.000 millones. El Espectador identificó la ruta de la plata.