Aunque las vacaciones prometen ser un espacio de descanso, para muchas mujeres significa asumir más tareas. La desigualdad en la distribución de las tareas de cuidado y el hecho de que dedican 3.2 veces más tiempo que los hombres a estas labores, según la Organización Internacional del Trabajo, contribuyen a perpetuar el desgaste físico y mental, incluso durante los días destinados al esparcimiento.