Las insólitas imágenes, que llegan desde Bélgica, muestran las instancias finales de un certamen que reúne a decenas de participantes que buscan quedarse con el galardón al mejor imitador del graznido de las gaviotas.
La curiosa disciplina combina habilidades para reproducir el característico sonido de estas aves con el humor que le ponen los concursantes que se disfrazan para la ocasión.