Orgullo es la palabra que, estoy segura de que sin ser ella consciente, más repite esta mujer menuda con una energía desbordante. Trabajadora, esforzada, detallista hasta el milímetro, lo que más sorprende de Sofía es su humildad y cercanía, teniendo en cuenta que hablamos con la sexta generación de Osborne, un apellido que arranca cuando un emprendedor inglés llega a España en 1772, se enamora y vaya si echa raíces. “Gloria, son 254 años los llevamos caminando por este mundo, también gracias al coraje de su mujer enamorada quien al quedarse viuda a edad temprana no se arrugó y, a finales del XVIII, compró acciones y se puso al frente de la compañía”. La primera presidenta. Una pionera.