El presidente hace referencia a los contantes pedidos de la opinión pública sobre bajar el tono y modificar el discurso en torno a la consulta popular y la aprobación de la reforma laboral, en especial tras los 17 atentados ocurridos en las últimas 24 horas en el Valle y el Cauca. "Me han pedido que baje el tono y me comprometo a bajarlo. Pero bajar el tono no significa arrodillarse", dijo.