Stephanie Case ha saltado a los titulares no solo por ganar una de las carreras ultrafondistas más duras del mundo, sino por hacerlo amamantando a su bebé de 6 meses. La canadiense no solo es atleta, también es abogada de Derechos Humanos de la ONU y fundadora de la ONG Free to Run, que promueve la igualdad de género a través del atletismo, principalmente en Afganistán e Irak.