A pesar de que 100.000 metros cúbicos de material vegetal y rocas han sido removidos y tres familias fueron reubicadas, al rededor de 10 viviendas continúan con monitoreos constantes por riesgo a presentar afectaciones progresivas. Los habitantes del municipio de Chipaque advierten sobre la necesidad de un muro de contención para frenar el deslizamiento y una estrategia efectiva para impedir la acumulación de agua en la montaña.