Cada comienzo de año suele venir acompañado de propósitos y promesas de cambio, y uno de los más repetidos tiene que ver con el cuerpo. Expertas advierten que estas metas están atravesadas por presiones sociales, estéticas y de género que influyen en cómo las personas, y especialmente las mujeres, se relacionan con la idea de bienestar. Pero ¿qué hay detrás de esta exigencia? Aquí se lo explicamos.