El hallazgo se produjo tras un allanamiento adelantado por la Policía Nacional, en coordinación con la Fiscalía General de la Nación, el Ejército y la DEA. En la diligencia fueron capturadas dos personas señaladas de fabricar artefactos explosivos improvisados que, según la investigación, pretendían ser entregados a estructuras del ELN y al Frente 36 de las disidencias de las FARC.