El Espectador conoció que los siete exintegrantes del último Secretariado de las Farc le enviaron una carta a la JEP en la que reconocieron su responsabilidad en los reclutamientos forzados de 18.677 menores de edad, de los cuales al menos el 28 % están desaparecidos. Una manifestación histórica, por ser la primera vez que la antigua guerrilla acepta, no solo haberlos reclutado, sino también haber cometido crímenes sexuales y otros delitos contra niñas, niños y adolescentes durante la guerra.